El Comité Permanente de Solidaridad EcuadorXPalestina expresa su profunda preocupación ante la noticia difundida este 11 de julio por el Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana, en la que se anuncia que la canciller ecuatoriana, María Fernanda Espinosa, y el embajador israelí, Edwin Yabo, “acordaron impulsar el fortalecimiento de las relaciones bilaterales en todos los ámbitos, incluidas visitas de alto nivel, y la realización de la segunda reunión de consultas políticas en Israel”.

El interés del gobierno ecuatoriano por fortalecer la cooperación en el “ámbito académico, científico y de innovación tecnológica, orientado principalmente al sector agrícola” se manifiesta en un momento en el que el gobierno israelí ha dejado de esconder su interés por anexar más territorios palestinos a través de la construcción de asentamientos ilegales en Cisjordania. De acuerdo al Ministro de Defensa Israelí, Avigdor Liberman, la construcción de casas exclusivamente para judíos en territorio ocupado este año es la más alta desde 1992.

Lamentablemente, el anuncio de Espinosa aporta a la campaña de normalización y blanqueo de imagen de un régimen como el de Israel. Cabe mencionar que dicha acción se lleva a cabo para encubrir las sistemáticas violaciones de derechos humanos en menoscabo del pueblo palestino, enmarcadas en una ocupación ilegal y un sistema de apartheid que hace de la gente palestina ciudadanos de segunda clase y los expone a maltrato sistemático. Le recordamos a la nueva Canciller que nuestro país reconoce a Palestina como Estado soberano y que, por lo tanto, las acciones de Israel constituyen agresiones a un país y un pueblo hermano/a que lucha contra la colonización y la ocupación militar.

Frente a esta situación, como colectivo, queremos recordarle al gobierno ecuatoriano que varios han sido los Estados, incluso el ecuatoriano, los que se han pronunciado en protesta frente a los atropellos y a la violencia a la que son expuestos miles de inocentes palestinos/as.  Las acciones del Estado israelí claramente violan la Carta de las Naciones Unidas y un sinnúmero de resoluciones e informes que apelan a la paz y al fin de la expansión de los asentamientos en Palestina. Entre ellos, señalamos el informe de la Comisión Económica y Social de las Naciones Unidas para Asia Occidental (CESPAO) que declara por primera vez que Israel ha impuesto un régimen de apartheid a todo el pueblo palestino. El informe fue censurado por EE.UU., el gran aliado del Estado Israelí, y sus autores sufrieron represalias.

Asimismo, aprovechamos para recordar a las autoridades ecuatorianas, sobre todo a la Ministra Espinosa, que en 2010 Ecuador reconoció a Palestina como Estado con el fin de conseguir la tan anhelada convivencia pacífica. Esta convivencia, evidentemente no se podrá lograr mientras los/as palestinos/as sufran la brutalidad e inhumanidad de la ocupación y  del apartheid. En febrero de 2012, el Ecuador solicitó y fue aceptado como miembro del Comité para el Ejercicio de los Derechos Inalienables del Pueblo Palestino. En 2014, el entonces representante de Ecuador ante la ONU, Xavier Lasso,  exigió “una acción más contundente (contra el ataque israelí), que se terminen los abusos y la violencia desequilibrada de Israel”. Finalmente, el año anterior, el representante permanente ante la misma institución, Horacio Sevilla, denunció que la ocupación militar israelí de Palestina aún persiste “en razón de la falta de una acción efectiva del Consejo de Seguridad que continúa evadiendo su responsabilidad, ya que  se encuentra silencioso y paralizado fundamentalmente por la complicidad de algunos de sus Miembros Permanentes”.

El comunicado oficial de Cancillería respecto de un acercamiento diplomático y potencialmente comercial, también nos lleva a preguntar  si el actual gobierno mantendrá una posición humanista o prevalecerá un interés político y económico cómplice de las violaciones a los derechos humanos de hombres, mujeres, niños y ancianos palestinos.

Esperando un mínimo de coherencia con el discurso emancipador de la Constitución de Montecristi y con el programa de gobierno de Lenin Moreno que asegura “creemos en la lucha por la independencia y la liberación de todos los pueblos”, pedimos al gobierno ecuatoriano la suspensión de la realización de la segunda reunión de consultas políticas en Israel, en la que suponemos se concretarán acuerdos que pasarán por alto que la economía del  régimen israelí  se fortalece con la la sangre de nuestros/as hermanos/as palestinos/as.

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